Un cambio histórico

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Un cambio histórico en la Quinta de Olivos: abren un parque público

Demolieron el muro que estaba sobre Maipú de Malaver a Villate y colocaron rejas que dejan ver hacia el interior. En verano podrá visitarse de martes a domingo, entre las 10 y las 18.

Llegó el día. Olivos vivirá este jueves una gran transformación a partir de la inauguración de un parque público en la Quinta Presidencial. Ya no existe el famoso muro de ladrillos que separaba de la Avenida Maipú la casa en la que viven Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada.

A lo largo de casi 300 metros, entre Malaver y Villate, ahora hay rejas de unos 2,5 metros de alto que le pusieron fin al misterio y dejan ver hacia el interior del terreno.

De no surgir imprevistos, el acto será a las 10 (el estreno iba a ser el viernes pasado, pero se canceló por el anuncio del fin de la búsqueda de los tripulantes del ARA San Juan). Está previsto que concurran el jefe de Estado; la primera dama; el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; y el intendente Jorge Macri, que fue quien le llevó la idea del proyecto a su primo cuando asumió la presidencia.

 

01-12-17 Buenos Aires Paseo de la República en la Quinta de Olivos. Foto: Luciano Thieberger. “Estoy muy contento de inaugurar este hermoso lugar, que empezó como un sueño que compartíamos con Mauricio y Juliana. Después de mucho trabajo y dedicación, hoy lo estamos haciendo realidad”, afirmó Jorge Macri.
Y agregó: “Desde que asumimos como gobierno, una de nuestras prioridades fue estar cada día más cerca de los argentinos y romper esas barreras que nos separaron durante mucho tiempo. Por eso, nos llena de orgullo poder abrirles las puertas de este lugar, que también es su casa”. Se trata de un cambio radical. El cerco perimetral fue corrido 50 metros hacia dentro del predio y los vecinos van a poder disfrutar de un espacio verde de 14.500 metros cuadrados –equivalentes a una manzana y media– que incluirá el “Paseo de la República” con referencias históricas.
Toda esa zona estará enrejada y el parque quedará separado de la vereda y del resto de la residencia. Si bien se podrá ver hacia el interior de la Quinta, por la forma del terreno no se observará la casa donde viven Macri y su familia.
En principio no hará falta que los visitantes se registren. De todas formas, para preservar la seguridad, habrá custodia y monitoreo con cámaras. En verano estará abierto al público ocho horas por día, de 10 a 18. En invierno, una hora menos. Las excepciones serán los lunes, ya que aprovecharán para hacer el mantenimiento de las instalaciones y acondicionar el terreno. Los días de lluvia tampoco permitirán el ingreso.
Aquellos que vayan a correr alrededor de la Quinta podrán ingresar al parque y completar su rutina de ejercicios o de elongación. Habrá bicicleteros para los que lleguen pedaleando, ya que adentro estará prohibido andar en bici. Podrán ingresar mascotas con bozal. El lugar también contará con iluminación LED y Wifi gratuito. El proyecto lo anunció Jorge Macri públicamente a fines de 2016, durante los festejos por el 111° aniversario de Vicente López. El plan empezó a tomar forma y el propio Mauricio Macri inauguró los trabajos a mediados de septiembre. De traje y con casco, tiró de una soga acompañado por De Andreis y los obreros, y juntos derribaron los primeros ladrillos del paredón.
La primera etapa de la obra, que costó entre $25 millones y $30 millones, duró tres meses y la ejecución fue coordinada por Nación y la custodia de Casa Militar. En lugar de licitación se hizo una adjudicación directa con carácter reservado.
La “barrera” que puso López Rega
En 1973, durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón, su ministro de Bienestar Social, José López Rega, mandó a construir el muro que rodea a la Quinta de Olivos.
“Estaba perseguido porque recibía amenazas y creía que lo querían matar. Tres empresas se encargaron de levantar el muro y reemplazaron ese alambre artístico que había estado durante años, junto a un cerco de plantas”, explica la historiadora local Cristina Mirabelli.
El predio de la Quinta de Olivos fue donado a la Nación por la familia Azcuénaga con la condición de que, si no era utilizado por Presidencia, se lo destinara para un parque semipúblico. El deseo se cumplió.
La idea de demoler parte del paredón fue del intendente Jorge Macri. Se la llevó a Cristina Kirchner cuando era presidenta, pero ella la rechazó. La traba desapareció cuando asumió Mauricio Macri y la aceptó.

 

 

 

 

 

 

 

 

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