Gracias a la Joven, todo floreció

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Hace mucho tiempo, las plantas aun no tenían flores. Por entonces, una joven de nombre María, con suaves cabellos y dulces ojos negros, vivía en la comarca.

Una tarde de tormenta, el fulgor de un relámpago iluminaba todos los rincones de la Tierra. Zafari, el trueno, aprovecho para contemplarla a la entrada de su casa.

La vio tan hermosa y, a pesar de que él era hosco y bruto, se enamoró de ella. Ante el temor por el rechazo, la rapto y huyo, retumbando en el cielo, hasta desaparecer.

Al llegar a la alta y nevada Cordillera, la escondió en el fondo de un Glaciar.

Encerrada allí, la joven fue enfermándose, hasta que se convirtió en hielo, fundiéndose con el enorme tempano.

Tiempo después, Zafari volvió a visitarla y al ver su mimetización, enfureció. Rugiendo con todas sus fuerzas, derritió el hielo. María se convirtió en agua y comenzó a correr por montañas y valles hasta inundarlo todo.

Al llegar la Primavera, su corazón quiso ver la luz y sentir el calor del Viento. De pronto trepo por la raíz y el tallo de las plantas y asomo su cabeza. Se llenó de coloridos pétalos y nacieron las Flores.

Lucila Poeta

1° 2da.

Practicas del Lenguaje

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